¿En qué consiste el turismo de bienestar?

Uno de los segmentos de turismo que mayores complicaciones ha tenido para su definición y delimitación es el turismo de bienestar y la obligada diferenciación del turismo de salud, dentro de ese mismo ámbito.

Diferentes expertos del turismo ven como principal dificultad al hecho que en este rubro se manifiestan cambios de manera vertiginosa; las prestaciones cambian, los profesionales involucrados y las solicitudes de los viajantes también lo hacen; por ello, es que surgen las complicaciones para conceptualizar este segmento.

Para poder trabajar adecuadamente sobre las oportunidades de negocios, nuevos nichos y servicios de vanguardia, es esencial que conozcamos en qué consiste el turismo de bienestar.

Aproximaciones teóricas

En diferentes mesas redondas y reuniones de organizaciones destacadas del Turismo se ha trabajado para lograr una terminología propia al sector que facilite las acciones y toma de decisiones de los diferentes prestadores.

Es así como, en la mesa redonda que integraron la Organización Mundial del Turismo (OMT) y la Comisión Europea del Turismo (CET), se realizó una primera conceptualización que establece los lineamientos iniciales a la definición precisando al turismo de salud como el que “abarca aquellos tipos de turismo cuya motivación principal es la de contribuir a la salud física, mental o espiritual mediante actividades médicas y de bienestar”.

En todo caso lo que nos quedaría por definir es a qué se refieren con las actividades de bienestar que contribuyen a este propósito.

Actividades de bienestar

Desde el salón de estética y belleza Probella nos refieren que a través del turismo de bienestar es posible llegar al bienestar físico y mental por medio de terapias o tratamientos alternativos como complementos de la medicina tradicional.

Esto incluye el aprovechamiento de entornos naturales únicos para montar emprendimientos y centros terapéuticos de amplias posibilidades que den respuesta a las necesidades de los visitantes.

Así es como podemos tomar lo mejor de un destino y enriquecerlo con instalaciones y servicios que brinden una propuesta renovadora para el físico, la mente y el espíritu.

De las termas al Spa

El nacimiento del turismo de bienestar tiene su origen en los destinos turísticos caracterizados por algún entorno natural propicio para garantizar recuperaciones milagrosas o una renovación de energía.

Entre estos destinos se encuentran los que poseen aguas termales, barro enriquecido con diferentes minerales, costas marítimas de iguales características, cadenas montañosas provistas de cuarzo, entre muchas otras características.

Lo que fue creciendo alrededor de estos centros energéticos y sanadores fue una oferta de servicios relacionados al cuidado del cuerpo, la relajación y todo lo que brinde una sensación de plenitud y bienestar. Además, fueron incluidos servicios estéticos y tratamientos corporales, como la técnica de implante capilar, a un precio realmente competitivo.

Instalaciones de bienestar

Aunque el origen ha estado marcado por entornos naturales con características intrínsecas de sanación, es importante destacar que muchos destinos actuales del turismo de bienestar han sido diseñados sin contar con estas características y provistos de instalaciones, comodidades, profesionales y terapias que hacen al concepto de bienestar más allá de su relación con el entorno del lugar.

Por su puesto que siempre se considera importante realizar estos emprendimientos en zonas alejadas de la urbanización, en contacto con la naturaleza y un buen paisaje siempre es apreciado por los turistas.