Las mascotas, una preocupación en el momento de viajar

Para quienes aman sus mascotas al punto de considerarlos parte de la propia familia, la posibilidad de viajar sin ellos es una situación que genera preocupación y mucha angustia. Si bien, la intención original es lograr que los pequeños compañeros se sumen al paseo, a veces sencillamente no es posible, ya sea porque el destino o el objetivo del traslado no lo permite (viaje de negocios) o porque las condiciones en el lugar elegido no son ideales para los animales.

Estas situaciones pueden provocar una verdadera situación de estrés para la familia, al punto de replantearse el mismo viaje. Y es que no pocas veces los perros y gatos reciben beneficios comparables a los de un ser humano. En nuestro país, el último censo poblacional calculó que el 78 por ciento de las personas tiene por lo menos una mascota en su hogar. Argentina es uno de los líderes de Latinoamérica en penetración de animales domésticos, lo sigue Chile (74%) y México (56%). A la hora de contabilizar la inversión en estos compañeros, nuestro país ocupa el tercer lugar en la región, que es liderado por Brasil y México. Algunos datos sugieren incluso que se gasta más en el alimento de estos animales que en yerba.

La primera necesidad que los dueños se ocupan de satisfacer es la alimentaria; así, el mercado de alimentos fue de 626.523 toneladas en 2017, de acuerdo con la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal.

Inmediatamente después llegan las necesidades relacionadas con la salud y el bienestar, contar con un médico y una farmacia veterinaria de cabecera es seguramente el segundo objetivo en orden de importancia para los dueños de estos integrantes del hogar.

Este aspecto está relacionado con la cobertura y las vacunas necesarias y otras cuestiones relacionadas con la intervención, como por ejemplo la castración y esterilización de las mascotas.

Con este rápido panorama, puede vislumbrarse claramente porqué salir de vacaciones es sin duda un momento complicado si no es posible llevar a estos integrantes. Esto puede ser porque el sitio en el que nos hospedamos no acepta animales, porque llevarlos implica un aumento notable en los costos de la estadía o porque se considera que no es una opción óptima para ellos.

Si el poder adquisitivo lo permite, optar por centros especializados en el cuidado de las mascotas es la mejor opción, ya que se trata de profesionales, con las habilitaciones y requisitos necesarios para la tranquilidad de los dueños.


Más aún si se trata de animales que precisan de algún cuidado especial como puede ser un tratamiento o medicamento homeopático o convencional que debe ser administrado con cierta rigurosidad.

Por otro lado, la desventaja de esta opción es que obliga al animal a trasladarse a otro sitio que no es su hogar. La situación de tener que moverlos a otros espacios durante varios días está entre los principales obstáculos de esta alternativa.

Frente a esto, tener la posibilidad de que algún vecino o familiar visite regularmente nuestra casa es la solución ideal en este sentido, ya que permite a nuestro integrante evitar el estrés de tener que dejar el propio ambiente.