Pastas caseras: Un alimento que puede mejorar la cocina de un hotel

Los hoteles de mayor categoría se suelen diferenciar por contar con cocinas completas, las cuales brindan una variedad importante de alimentos que pueden ofrecerse en las diferentes comidas del día o fuera de horario, dependiendo el menú del servicio a la habitación. Dependiendo del chef a cargo, estos alojamientos pueden tener un plato por el cual se destaquen, requiriendo que se lo prepare más a menudo dependiendo de cuales sean las posibilidades de prepararlo.

En Argentina, sabemos que hay una conexión especial con todo lo que tenga que ver con las pastar. Gracias a las diferentes oleadas de inmigración, la comunidad italiana ayudó a que este plato sea uno de los más buscados, especialmente en fines de semana ya que recuerda a la tradición de comer tallarines, vermicellis o ravioles en familia. Es este cariño especial por estos platos los que ayudaron a que exista un público ávido de consumir pastas, tanto en sábados y domingo como en los otros días de la semana. Es por eso que tener una estación permanente de pastas en la cocina de un hotel puede ayudar a la rentabilidad del mismo, ya que la capacidad de venta en el corto y largo plazo no va a disminuir. La posibilidad de contar con una buena receta de masa y maquinaria especializada como la de Gr-Maq puede ayudar a que sea un producto que se destaque entre todo el menú de ofertas de la cocina.

Organizar la sección de pastas no es muy diferente a el armado de una fábrica de pastas para venta a la calle. Después de todo, estos lugares venden pasta fabricada de manera manual o utilizando maquinaria que no altere alterar el sabor artesanal. Una de las diferencias entre las pastas caseras y las industriales son la textura y el gusto, lo cual hace que todos los días haya personas que compran cajas de ravioles, tallarines por kilo o incluso bandejas de canelones listas para cocinar.

Elegir las máquinas ideales para esta sección de la cocina va a tener que ver con cuáles son los tipos de pasta que se van a ofrecer. Después de todo, es probable que la cocina no se vaya a dedicar en su totalidad a este tipo de comidas y contar con el equipamiento para preparar estos platos va a ocupar espacio y va a costar mucho dinero. Es muy probable que una de las opciones sean tallarines o spaghettis ya que no requieren mucho más que una amasadora u una máquina para cortarlos. También puede ofrecerse opciones de pasta rellenas, las cuales necesitas de una máquina que pueda unir la masa con el relleno, como se puede ver más acá.

Finalmente, hay que pensar en cuáles son los ingredientes necesarios. Si bien armar una masa no es complicado, la materia prima es la que va a terminar haciendo la diferencia. Si ya contamos con proveedores de confianza, es importante buscar cuál es la cantidad de harina, huevos, jamón, queso muzzarella, pollo y verduras que vamos a necesitar para poder ofrecer estos platos.

 

Un buen plato de pastas no sólo llena la panza y alegra el corazón, puede ser lo que haga la diferencia en la cocina de un alojamiento.