Turismo y estética una propuesta diferente

Los viajes por placer implican mucho más que un mero paseo por lugares tradicionales o exóticos. Recorrer nuevos espacios y ambientes supone no solo una aventura que trae nuevas experiencias y conocimientos, sino que, muchas veces es la mejor excusa para un cambio radical en la forma de vida, una renovación estética o un cambio de hábitos.

Respondiendo a esta tendencia, existen actualmente variados y diferentes destinos identificados con algunas características comunes, como ser lugares bellos y agrestes, alejados del tráfico y el ruido de la ciudad y cerca de grandes paisajes y la naturaleza.

En nuestro país, muchos lugares, sobre todo ubicados cerca del sur y las sierras, se han ganado la etiqueta como destinos “antiestrés” por los turistas. Agua cristalina, propuestas austeras y simples, mínima señales de intervención humana y la ausencia de grandes hoteles, son algunas de sus principales características.

La industria turística mundial conoce estas peculiaridades y las aprovecha, por ejemplo, con ofertas originales de lugares para practicar yoga, meditación o incluso realizar retiros espirituales, todos forman parte de renovadas ideas para este tipo de turistas en todo el mundo.

En la misma tendencia, se puede mencionar aquellas ciudades o paquetes turísticos que ofrecen como un plus o incluso como una de sus principales ventajas, la oferta de tratamientos integrales de belleza y salud. Buenos Aires es una de las ciudades que ofrece una gran cantidad de propuestas relacionadas con procedimientos estéticos y de salud, que resultan al mismo tiempo, un gran atractivo para el turismo.

Basta hacer una búsqueda online, por ejemplo, con el término estética Buenos Aires para poder apreciar la gran variedad de oferta de nuevos tratamientos y opciones para el cuidado estético, un rubro sumamente atractivo tanto para mujeres, como para hombres. De acuerdo a un relevamiento de la Cámara Argentina de Turismo Médico (CATM) del 2014, el turismo de bienestar es liderado por servicios como spa y programas de adelgazamientos, que además agregan un 40% adicional de ingresos sobre las propuestas originales.

La belleza y el cambio son sin duda grandes motivadores para emprender un viaje. Entre las razones para elegir a nuestro país se encuentra la calidad y profesionalidad de las diferentes propuestas, la incorporación de tecnología y avances continuos, los precios accesibles y la calidez de la atención en sí, por mencionar solo algunas.

En este contexto, las opciones más elegidas son aquellas que suponen un procedimiento sencillo y poco invasivo; además de requerir cuidado ambulatorio y prometer una rápida recuperación. En esta lista se ubican en los primeros puestos, los tratamientos con punta de diamante facial, la aplicación de botox, tratamientos de ultracavitación y la depilación definitiva, entre otros.

Todos ellos tienen en común su relativa rapidez en el proceso, la pronta recuperación y sus métodos no invasivos, que permiten realizarlos en paralelo a una escapada turística.

En 2017, la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) encontró que en nuestro país se hicieron 272.420 cirugías de esta clase. El número no sólo pone a la Argentina en el segundo lugar de Sudamérica y 16 en el mundo, sino que además demuestra que los servicios y las propuestas relacionadas con la belleza y la estética seguirán siendo sin duda un gran imán para los viajeros interesados en este rubro.